Faltan ya sólo dos meses para la llegada al mundo de Catalina, la criatura que va a convertirme en abuelo cebolleta y batallitas (si no, al tiempo…). De hecho, ya nos conocemos: ella de oírme pontificar desde su pecera tibia y confortable y yo de haberla visto en una peli de ésas que le hacen ahora al nasciturus en el vientre materno. Catalina aún no ha nacido y ya demuestra carácter: abre los ojos y se agarra al cordón umbilical, como diciendo: “Esperadme, que voy y me estoy agarrando al pasamanos.” Mientras tanto, sus felices padres se preparan para el parto a base de gimnasia compartida y hacen uso de bibliografía para racionalizar el gran momento. Le he pedido prestado a la mayor de mis infantas su actual libro de cabecera, “El Dolor del Parto” de Verena Smhmid, comadrona italiana, donde se plantea “una nueva interpretación de la fisiología y de la función del dolor”, concepto a diferenciar del sufrimiento; una fase clave de la sexualidad ajena al...
BLOG DE OPINIÓN DA ASOCIACIÓN CULTURAL FUCO BUXÁN